domingo, 16 de noviembre de 2014

Después de la fiebre: Naruto ¿un manga Shonen? una lectura más allá del orgasmo del "otako" que solo ha visto 5 series.



Debe haber un montón de reseñas de lo que fue Naruto así como críticas de su final. En "Osake Anime" queríamos darle una perspectiva diferente a esta cuestión y quisimos verlo desde un aspecto, al fin y al cabo estructural, como es el tema de la amistad. No hay que ser muy perspectivos para fijarse que su moraleja es del plano axiológico o valorativo.  Sin embargo la duda recae en que si existen los elementos suficientes para que el lector internalice de tal manera ese aspecto. La posición de este blog es que “NO”. 

Como hemos visto, en la imagen final del manga aparece un Naruto tirándose a Hinata en el puesto de Ramen […] Eso no es verdad. Como hemos visto, el final de Naruto Shippuden denota una entrelazado de relaciones sociales que terminaron en sexo o que terminaron en hijos resultado del… sexo. Esta era una parte que todo el mundo esperaba. A pesar que habían muchas especulaciones que se confirmaron en el manga, de alguna manera fue nostálgico. Aun así, este final termina cayendo en muchos vacíos muy importantes para aprovecharse por completo de ese sentimentalismo.

Yéndonos directamente al punto: NO! NO! NO! NO! NO! NO! la historia de la amistad ya era muy aburrida. Cansaba escuchar 20 veces en cada capítulo a Naruto decir que quería que Sasuke regrese. ¡PUAJ! De hecho eso no debió haber sido lo más resaltante de la serie pero hasta el final quisieron insistir con esa idea mandándose un discurso inútil. Y digo inútil porque es rarísimo que un Sasuke que hizo de todo en venganza haya cambiado de verdad por la amistad de Naruto. ¿Ahora se supone que Sasuke también acosaba a escondidas a Naruto porque “entendía su dolor”? Ahora hay que perdonar a Sasuke todo lo que hizo porque entre comillas cambió de opinión. El mismo Sasuke que reflexionó fue el mismo que en los dos capítulos del manga anteriores le hizo un genjutsu a Sakura con la ilusión de matarla, en resumen: le llegaba al huevo el mundo, quería matar a todos. (eso fue divertido :v). 

Yo aún sigo viendo la serie más por costumbre que porque la historia atraiga de la misma manera como hace unos cuantos años;  y es que la serie es demasiada lenta. La guerra ya lleva más de un año y falta medio año más apelando a cuestiones sentimentalistas: ESTO NO PARECE UN SHONEN. Las habilidades pasan inadvertidas porque todo se resuelve mediante la retórica de un "ejemplar" Naruto. Personaje basureado toda su infancia pero ahora todos quieren ser como él.

En "Naruto" se pierden muchas cosas interesantes por los discursos ridículos del protagonista ya que muy pocos le toman importancia. Muchos antagonistas eran interesantes hasta que obligadamente los volvieron buenos. Se me vienen a la cabeza: Danzou, Nagato, Kabuto, Orochimaru, Itachi, Obito, etc, etc, etc. La intención era buena: todos tenían una mirada subjetiva muy ferviente de cómo cambiar el mundo, su propia aldea, etc. pero a la última terminaron siendo muy pasivos, se arrepintieron de la nada, les pasaban flash back para hacerles recordar su honorable pasado para pensar que antes sí eran buenos o dejaban todo en manos del parroquiano Naruto. Lo interesante del Shonen como por ejemplo "Dragon Ball" es que todos manejaban su convicción y morían con ella. Es verdad que esta construcción es mucha más rica en Naruto ya que estos antagonistas no deseban solo “destruir el mundo” sino más bien construirlo de una manera distinta aunque eso implicaba destrucción. Hubiera sido muy bueno que la serie haya optado por marcar esa cuestión que hacer que se arrepientan al último minuto gracias al discurso que les dio Naruto.

En fin, Naruto de hecho no se podrá comparar a Dragon Ball (es más, el nombrar dicha comparación de por sí ya es estúpida), sin embargo, al inicio la historia de este joven llamó la atención de muchos por el marco psicológico que abordaba, el mundo “shinobi” daba la facultad de crear personajes con poderes muy fuertes y eso acompañado con ideales distintos creaba una serie que tenía los elementos para ser espectacular. Aun así, parece que no puedes mantener eso con la misma fuerza. Si revisan las ventas de mangas en Japón se darán cuenta que Naruto muchas veces ni entraba en el TOP TEN de ventas como si lo hacía años anteriores. Todo estaba muy bien hasta el final de cada arco por así decirlo. Todo lo que podía ofrecernos con lo mencionado se iba desvaneciendo y las batallas terminaban con un discurso sobre la amistad que duraba como 2 capítulos del manga y ni qué decir del anime. 


Para no hacerla más larga. Las peleas es algo que personalmente me gustó.  Y creo que durante todos estos años era lo mejor pero al parecer decayeron, por lo menos hasta el manga ya no me parecían lo mismo. No obstante muchos nos quedamos satisfechos (personalmente yo si) con distintas batallas que fueron geniales. Sobre todo en Shippuden: La batalla de Jiraya con Pain (dicho sea de paso la muerte de Jiraya fue muy chocante pero creo que sirvió), el mismo Naruto con Pain (aunque luego la cagaron), las batallas contra Kakuzu e Hidan (Shikamaru, eres el puto amo), y al final la que rescato es la de Gay con Madara. 

No hablaré más del final ya que no es el objetivo de la entrada, casi todos coincidimos que todo era mu predecible y ya muchos lo habrán escrito o dicho. Naruto fue muy mediático, pero en general yo le pongo un 5 de 10. Mientras, ¿por qué no le dan un piquito a Kisame que parece que amaba a Itachi a escondidas?