martes, 17 de febrero de 2015

Los “otakos” y los “críticos” están cagando el anime (Parte I): “El otaku latinoamericano”.



Durante mucho tiempo he intentado reflexionar sobre lo que muchos llaman la “comunidad otaku en Latinoamérica”. Para estos años, “el mundo del anime” ha crecido enormemente y ha llegado a popularizarse tanto como no se pudo imaginar hace una década. En dicha época, la posibilidad de encontrar a gente que se autoproclame fanáticos del anime y peor aún “otaku” era muy difícil ya que llamarse así tenía que estar sustentado en algunas condiciones y la referencia siempre fue el otaku promedio japonés supongo yo. Otaku, tiene como síntesis en sus definiciones a alguien enfermizamente fanático a los animes, mangas o videojuegos. No haré una gran explicación sobre su significado, hay muchas páginas que hablan de ellos y canales de Youtube que lo reafirman, por eso doy esta definición tan simplona pero cierta. Aún así les dejaré dos videos del canal de Youtube Japanistic y los vi por el video que hace el youtuber O-Necesades con Ryou Sakai, véanlos

Como Ven al Otaku en JAPON?



Mas Sobre Otaku en JAPON





Como venía diciendo, el fanatismo del anime siguió siendo un espacio más o menos reservado pero, comparándolo con la situación de hace una década, ahora ese espacio es más grande, mucho más. Sin duda alguna el internet es, desde mi opinión, el gran agente que se encargó que el anime se expanda hacia más gente. En la actualidad existen fan page, grupos cerrados como abiertos de Facebook, cuentas de Twitter, páginas web dedicadas al anime, radios anime, comunidades Google+ de anime, páginas web para ver gratis animes, blogs sobre anime y mucho más. Si antes te limitabas como yo, a comprar tu VCD en el mercado y lo veías tú solo porque no tenías otra manera de hacerlo, eso es ya casi exclusivo del pasado. Pregunta: ¿eso es negativo? Mi respuesta es no, pero es un no en un primer momento; me explico. Era obvio que la adaptación de los países a un sistema denominado globalización, muchas experiencias, culturas, etc; se iban a intercambiar y el anime no se podía escapar a ello. El internet es uno de los grandes bastiones de lo que llamamos globalización. Sin embargo, el anime, como parte en sí de toda una cultura que podemos llamarla japonesa, no podía llegar solo. Esta expresión, como lo llaman muchos, tenía que llegar obligatoriamente con todo el arte relacionado a ella como los cosplay, los mangas y algo muy importante lo “otaku”. Es una conjetura, pero igual la defiendo: “lo otaku” llegó –a Latinoamérica- junto con la popularización del anime, o más bien, es parte de la popularización del anime gracias a la internet como producto de la globalización. 

Cada vez me acerco más a lo que quiero llegar. Dentro de esa definición simplona tendría que agregar lo siguiente: el otaku no es querido, es discriminado y es considerado un enfermo. Seamos claros, el fanatismo obsesivo puede llevar a la adicción y la adicción es considerada una enfermedad mental. Las características de un adicto del anime, manga o videojuegos son los mismos que tienen un drogadicto o un alcohólico. La adicción genera al que lo tiene una dependencia a niveles graves provocando alejamiento de una vida social activa, falta de autoestima y muchas cosas más. Chicos y chicas, eso es ser un otaku o una otaku. ¿Eso existe? Claro que sí, eso existe y se reportan muchos casos al otro lado del planeta. 

Sin embargo, eso no es así. Por los menos eso es lo que dicen en “Latinoamérica”. Para comenzar me pondré del lado del diablo. Primero: las palabras cambian a través de la historia y su significado varía según el contexto y el lugar. Analicemos una palabra muy usada: (D)ios, ¿hay alguien que tenga el valor de afirmar que solo existe un concepto de (D)ios? La palabra (D)ios tiene muchas variantes independientemente del significado generalizado que te da la RAE, es más, la idea de (D)ios ha cambiado a lo largo de la historia. Por ejemplo, el (D)ios católico actual no es el mismo que el (D)ios en la Edad Media o la Edad Moderna a pesar que la religión es la misma y ni que decir de otras religiones de otras partes del mundo. Esta palabra es solo una muestra de los que quiero decir y lo mismo se puede aplicar a muchas otras que cambiaron en la historia o siempre fueron distintos dependiendo el lugar. 

Puede ver un debate fuerte con respecto a esa idea. Tiene que ver mucho con el silogismo. No sé si ese argumento es lo suficientemente consistente para defender a aquellas posiciones a favor de la idea que se tiene del “otaku latinoamericano”. Ahora, ¿quién es el “otaku en Latinoamérica”? Con mi explicación vienen mis argumentos del porqué creo que las personas que se consideran así, están cagando el anime. 

La imagen del “otaku latinoamericano” ha sido construida de tal manera, haciendo que este sea casi casi todo lo contrario a la imagen que se tiene de un otaku común: 

1. Si el "otaku" es a social por su adicciòn, el "otaku latinoamericano" es muy social: En esta parte del mundo, al que se autodenomina otaku le encanta socializar y repetir como disco rayado que ve anime y que es “otaku” pero tiene la concha de publicar en su muro que "no tiene amigos, que le gusta la soledad” con un meme.

2. Ser “otaku” es “bacán”, es “chévere”: Ser “otaku” es un estilo de vida” del cual hay que estar orgullosos porque nos hace diferentes a los otros.

3. El “otaku latinoamericano” es bipolar: Gusta adoptar los comportamientos típicos de las series y abunda los tipos y tipas que dicen ser bipolares por no decir que son “tsunderes” o “yanderes” (¡Qué mierda más grande!).

4. El “otaku latinoamericano” hace huevadas y media en Facebook: Esta me parece lo peor que ha generado el Facebook. Cuántas veces nos hemos cruzado con esos putos memes de desmotivaciones ¡CUÁNTAS! A este tipo de otaku le gusta declarar por las redes sociales su “fanatismo” y lo demuestra creando memes reforzando esa idea de lo que él considera que es otaku que justamente es lo que he descrito anteriormente. Creación de memes, tener como foto de perfil a Itachi o a Naruto conjuntamente con un nombre de otro personaje o una fusión del nombre de algún personaje juntamente con su apellido; algo así como “Itachi Segura” ¡PUAJ!, subir a las redes sociales imágenes de Hatsume Miku chibi y preguntar: ¿cuántos “otakus” están despiertos? (¡LA PUTA MARE!). Y por último,

Ag...!!!

.l.

5. El “otaku latinoamericano” demuestra ser otaku en su ropa: No estoy hablando de ti que te compraste un polo o una casaca ni tampoco de los cosplay. Hablo como el caso de la imagen que está más abajo donde esto llega a la ridiculez. No tengo manera de como explicarlo pero seguramente saben de lo que hablo. Me refiero de ese impulso de tratar de parecer ser ese otaku a tal nivel de comprarse cualquier cosa para serlo. Como esas tipas que se hacen colitas largas con su pelo, usan shorts y porque se compró su banda de Naruto y lo puso en su pierna descubierta, ya es todo una otaku. No lo nieguen, lo he visto. O tienen una casaca de Full Metal Alchemits, un polo negro de Hatsune Miku y en su mochila muchos llaveros de todo tipo de animes. Básicamente esa es la imagen que se ha creado sobre el otaku aquí en la “Latinoamérica”. 

Kill me please!!!

Me ofende, y no quiero parecer amargado, pero me jode que, si bien las palabras pueden cambiar según las características antes mencionadas, se las deforme de tal manera que su significado real se vaya al demonio. Está bien, me puedes decir: “oe pero el ejemplo de (D)ios que pusiste y bla bla bla”. El ejemplo de (D)ios creo que es bueno pero su significado en esencia sigue siendo el mismo. Por ejemplo la idea en que en todos lados la palabra es un simbolismo de una divinidad. La idea es que la palabra no sea tan anómala con respecto a la definición original, que si bien puede ser un fanatismo, lo real es que aquí, en “Latinoamérica” casi no existe algo que podamos llamar un fanatismo con el nivel de un otaku, o mejor dicho: una adicción. Y no pues, no hay medio adicto ni adicto ¾, solo hay un adicto y a eso se le llama otaku

Además, ¿no se dan cuenta que es ridículo? Es muy penoso ver como una persona quiere adoptar una identidad de la cual no tiene. Pero es verdad, ustedes tienen un estilo de vivir y eso incluye una manera de percibir el anime y están en todo su derecho de vivirla como quieran. Fundamentalmente, viven su gusto, su fanatismo a su manera pero no son otakus ya que lo otaku ya es una manera de vivir. 

Solo finalizaré esta parte dando un consejo de pata. A mí me gusta el anime tanto más o tanto menos que a otros y me considero así: un tipo que le gusta el anime y me parece paja que exista mucha gente que tienen los mismos gustos. No seas cojudo y no te coloques una etiqueta falsa. En serio brother, palteas. 

Les dejaré con el comentario que hizo Sei Sakuraoka en Gantz sobre lo otakus. Muy bueno. Nos vemos.

¿Tú eres Otaku? Escucha, no tengo prejuicios con los otakus. Tengo un hermano que me lleva muchos años, uno de sus amigos lo comento una vez por eso creo que sea verdad, pero... Decían que antes de que apareciera la palabra "otaku", estas personas eran algo así como héroes. Al parecer fue hasta finales de los años '70. Mi hermano era un fanático de las películas, por eso dicen que muchas mujeres lo perseguían. Si querías saber cualquier cosa sobre películas, él era el indicado... Me pregunto cuando fue que empezaron a llamar "tontos" a esas personas. (Gantz, cap. 15; minuto 16:17).
Épico.