domingo, 4 de octubre de 2015

Crítica: Prison School






FICHA:

Estudio: J.F. Staff

Director: Tsutomu Misushima (Another, Shirobako, XXX HOLiC)

Episodios: 12

Géneros: Comedia, ecchi, romance, seinen, escolar










Me había olvidado que sabía escribir y más aún que tenía un blog donde opino sobre anime. Luego de un buen tiempo, vuelvo a coger el teclado de la computadora que reemplaza a mi laptop quemada por tanto hentai y juego pesado que tenía para otra vez escribir sobre dibujitos ponjas. Cuando inició la temporada, había dejado bien en claro que animes iba a seguir y así lo he hecho. Hubiera querido ver más pero reinicié mis prácticas pre-profesionales y los cursos de la universidad hicieron algo imposible ese deseo, sin embargo, con las pocas de series que vi, no me siento tan mal. Una de esas series fue Prison School, un anime que quizás puede ser ignorado para muchos quienes tal vez no somos muy apegados al desnudo ridículo como medio para generar risa. Pero no voy a mentir que, desde que leí algunas sinopsis, la historia me llamó la atención.


Decidí ver Prison School porque siempre me gustaron esos animes en la que sus protagonistas son un grupo de hombres. Elijo verlas ya que siempre en ellas se muestran escenas de camaradería, de amistad sincera, de patas patas que me es agradable ver. Es algo por ejemplo que no siento cuando los protagonistas son un grupo de mujeres ya que siempre obedecen a clichés donde las flaquitas tienen que ser tiernas, "femeninas" y etc. La amistad entre hombres quizás se siente distinta ya que suele prestarse más al humor negro japonés y Prison School es de este tipo.

Sin temor a las críticas, Prison School me parece la mejor serie que terminó la temporada pasada. Metafóricamente da con palo por completo a Gansta., a Ore Monogatari, Saint Seiya y demás que vi desde el mismo desarrollo de la serie... "¡Oe tarado, ya veo que te vendiste al fanservice. Y tanto que criticabas!". Eso me diría un tipo que no ha visto la serie de inicio al final. Pero no, Prison School tiene un valor mayor y es justo porque el fanservice no es lo principal. Seríamos muy injustos con el staff que realizó la serie. Miramos Prison School y desde el inició vemos uns serie bien dirigida, que cuida muy bien los detalles, se nota claramente que no hay cosas al azar ni deus ex machina; los personajes tienen un porqué y una personalidad definida que aporta al desarrollo de la serie. Las escenas relacionadas con el sexo son lo suficientemente explicitas a pesar de la censura, pero no, no es igual a una típica serie de fanservice donde tratan de venderte tetas sin sentido.




  • La Historia
Bueno, vayamos por partes. Prison School es un anime basado en el manga del mismo nombre escrito por Akira Hiramoto que se sigue publicando hasta la actualidad. La historia gira alrededor de 5 muchachos (Kiyoshi, el protagonista central; Gakuto, el sacrificado mejor amigo de todos los tiempos; Andre, el gordo con rostro pequeño; Joe, el famélico tuberculoso amante de las hormigas y Shingo, el pendejo que se arrepintió después) quienes son los primeros hombres en una escuela que hasta el año pasado era exclusiva para mujeres. Vale decir que el objetivo de entrar a dicho colegio o instituto (no me acuerdo), era poder conseguir una novia pero ya están un par de meses y ninguna chica les liga. Dentro de sus arranques de desesperación, deciden espiar a las mujeres en el baño. Pasan un par de cosas que no contaré para no hacer spoiler pero, para su desgraciada suerte, son descubiertos por una organización que hasta el momento se mantenía en las sombras. Esta agrupación es llamada creativamente "El consejo estudiantil clandestino" y está conformada por tres tipas misandricas: Mari, la presidenta; Meiko, la flaca con super tetas y Hana, la dulce niña experta en artes marciales.

Advertencia: Prison School no es para todos los públicos. El humor es negro y en muchos casos hasta grotesco pero en ese sentido, algo que se reconoce a la serie es convertir algo grotesco en gracioso y super digerible. Lo digo porque no soy hincha de este tipo de humor y aún así me reí mucho. Como digo siempre, hay que saber cual es el objetivo del anime. No me acuerdo haber visto comedias complejas y además toooodos sabemos en que se basa la comedia japonesa: desnudos, expresiones exageradas y gritos. Es muy difícil encontrar otros métodos en los animes. Así que, dentro lo que hay, Prison School me dejó complacido porque me hizo reír a mares en algunos capítulos; como el primero donde Hana tiene ganas de miccionar. La situaciones son chocantes pero que no llegan al asco. El sudor, la orina son algunos elementos que serán claves en la serie. Si te matas a carcajadas o te sientes incómodo al verlo, la serie ha cumplido sus objetivos, de eso se trata. Es así como descubrimos que hay una línea de carcajadas entre lo caricaturesco y lo grotesco. Lo importante de la serie es que de risa.



Ahora, qué onda con el fanservice. ¿O ya me comenzó a gustar? Es cierto, Meiko tiene las tetas demasiado grandes. Su espalda sufrirá en el futuro problemas lumbares si no se las reduce. Al principio me molestaba al igual que a las demás protagonistas pero mientras pasaban los capítulos le comencé a agarrar cariño. Además, no me molestan ver dibujos con desnudos, me molesta que intenten pensar que eso de risa y las tetas de Meiko solo están ahí. Además, sirve de contraste con las demás chicas que son casi planas. En conclusión, fanservice justificado.

Sin embargo, es una cruel mentira pensar que en Prison School solo te reirás y más si eres hombre. Al inició de verdad te sientes incómodo y hasta frustrado por lo que le pasa a los protagonistas (excepto a Andre, a él le encanta que lo torturen). Además, los actos de valentía de Gakuto hacían que me ponga de pie, repose mi mano en mi pecho, levante mi rostro y me ponga a llorar de orgullo. El argumento es ridículo y me gusta mucho cuando algo que podría ser considerado un defecto para muchos, en verdad es genial. Pero las escenas donde se deciden estrategias, las de sacrificio, dolor y hasta romance son pruebas de una variada manera de llegar a quienes lo ven.


  • Los protagonistas
Sí, hay demasiados personajes y podría ponerme a hablar sobre cada uno de ellos pero me demoraré mucho. Dentro todos ellos resaltan más desde mi parecer cuatro: Kiyoshi, Gakuto y Hana. Pero ¿por qué? Lo que pasa es que con ellos tres me reí ridículamente más que con los demás. Cada vez que Kiyoshi y Hana se juntaban era prácticamente un cague de risa. Y Gakuto es el sacrificio, la alteridad, y la valentía personificada. Durante la primera mitad de la serie sentí un profundo respeto y admiración por este personaje e hizo lo suficiente para considerarlo uno de mis personajes masculinos preferidos. Sin duda, son él y Kiyoshi gran parte del sostenimiento en cuestión de personajes y además eran los que ponían las mejores expresiones. Un mate de risa.

Sin embargo, todos cumplen su papel pero otros no fueron tan desarrollados como los demás. A veces este problema surge cuando hay muchos protagonistas. Es decir, siempre me daba risa cuando Joe tenía un hemorragia bucal pero su papel se limitó a hacer solo un poco más aparte de eso; tiene su capítulo en el cual le clava una estaca a Kiyoshi pero, y qué más. Algo muy parecido pasa con André y hasta con la presidenta. Sin embargo debo decir que, como ya sabrán, nos espera una segunda temporada así que no nos adelantemos mucho a la crítica.




  • El Arte
Para ser sinceros no me gusta mucho el estilo de animación que usan en la serie pero consideremos eso demasiado subjetivo de mi parte. Lo que si hay que recalcar es que si bien la animación no es perfecta la calidad se mantuvo. Es decir, el viernes al medio día veía Saint Seiya: Soul of gold con su porquería de animación y en la tarde necesitaba ver Prison School para para mi cáncer a los ojos. Con el tiempo me acostumbré.

No estoy muy seguro al recordar alguna melodía en el anime pero carajo, ¡Qué buen opening! Además, "Ai no prison" está cantada por los mismos seiyuus: Hiroshi Kamiya, Katsuyuki Konishi, Kenichi Suzumura, Daisuke Namikawa y Kazuyuki Namikawa. Y cuando lo escuchas sientes un aura de sentimiento amical. Solo imagínate a ti cantando con tus mismos patas esa canción: ese momento lo será todo. Inclusive mientras estoy escribiendo esto la estoy escuchando y por supuesto, cantando. El trabajo de los seiyuus es muy bueno también.




Para terminar, Prison School es una serie que recomendaría ver. Y te lo dice un tipo al cual no le gusta ver a cada rato tetas. Es verdad, esa parte es importante pero como dije más arriba no es lo único que te ofrece; en sí, es solo parte de todo lo que tiene: trama bien elaborada, calidad de animación, buenos seiyuus, escenas muy buenas, personajes igualmente buenos, misandria, humor negro, lágrimas, amor, estrategia, sudor. En serio, es buena. Y tu, que prefieres, ¿tetas o culo?