viernes, 20 de marzo de 2015

Los “otakos” y los “críticos” cagaron el anime (parte II): El críticón.



¡Hey! ¡que tal! Antes que te pongas a leer esto, primero tienes que revisar la entrada: Subjetividad: El escudo de los idiotas [1], para que más o menos te hagas una idea de lo que vas a encontrar aquí. Vamos, te espero, hazlo, ¡lee mierda, lee! 

Leyendo ya la entrada de blog que cité, comenzaré esta reflexión. 

La accesibilidad simple y rápida del anime, es en gran parte gracias a la internet, que a su vez es parte de lo que hoy consideramos como globalización. Ante esta avalancha de información, obviamente se iba a generar una diversidad de opiniones sobre absolutamente todo, no solo anime. Los medios como el facebook, los blog’s, las comunidades, entre otros; son las plataformas en donde se intercambian ideas con una rapidez impresionante. Mientras escribía esto me preguntaba cómo habrán sido esas relaciones entre fanáticos de algún anime, qué hacían para debatir. Seguramente habrá sido un proceso muy tedioso y agitado. Pero bueno, ahora una sola publicación en facebook puede tener más de 100 comentarios en menos de una hora. 

Este fenómeno nos ha permitido que aparezcan youtubers, blogeros, etc., y muchos de ellos terminan siendo con el tiempo suerte de líderes de opinión. Perfecto, ellos no son el problema (o por lo menos no es de ellos de quienes escribo en esta entrada), el problema son los seguidores

Este es el momento en la que quiero recoger una de las ideas principal del texto que cité: “El “porque” de lo que piensas, debería ser el punto más importante de tu comentario”. Es triste cuando un youtuber opina de un anime y por ejemplo termina concluyendo que la serie le pareció “mala”. Ojo, le pareció “mala”. Cuando revisamos los comentarios nos encontramos casi siempre con una persona con nivel de seguridad "cero" que se emociona y escribe lo siguiente: “si, tienes razón. Ese anime es una “mierda”. Lo que lees y lo que ves debería servir para que tú enriquezcas tu propia opinión y no para repetir lo que tu youtuber favorito dijo. Y eso no se queda así, muchos de los comentarios que se muestran en estas conversaciones tienen la siguiente estructura:

Youtuber Otaquito1000: Este anime es malo. 
Tipo 1: Si, Otaquito1000. Ese anime es una mierda. Coincido con lo que dices. No entiendo como la gente puede ver esa cochinada.
Tipo 2: Yo la verdad no la he visto pero sí parece una cagada. Buena crítica.
Tipo 3: Gustos son gustos.
Tipo 4: No concuerdo con tu crítica. 
Tipo 1: +Tipo4, seguramente eres un tipo fanboy. Como puedes ver ese anime de mierda.

Existe muy poca gente que tienen los huevos el valor o la capacidad de argumentar su propia posición; y los comentarios de videos o el post de facebook y en menor medida los comentarios de blog, abundan. El blogero o el youtuber puede hacer una crítica bien fundamentada a su estilo y con lo que él domina pero el tipo que comenta lo hace muchas veces solo para dar la razón a su crítico y llamar “fanboy” a quien le gusta. Como su crítico favorito coincidió con su “opinión”, es perfecto para descalificar la opinión de otros. Te haces el bacán y el super crítico pero no lo demuestran y ni que decir de los que se escudan con la frase “gustos son gustos”, que en parte es cierto pero, ¿no saber por qué te gusta?

Deseo dejar en claro que no existe la objetividad en algo que puede tener más de un significado, y muchos temas como perfectamente es el anime, como no, puede tener muchos significados. No se pide para nada que se sean los más objetivos posibles, todo lo contrario, sean super subjetivos ¡carajo! Pero argumenten su subjetividad. Lee blogs, mira videos, participa en debates por el glorioso y odiado facebook y enriquece tu opinión. Tu comentario puede ser simple pero si vas a gastar tu tiempo en escribir algo, hazlo bien. Estoy escribiendo como un puto libro de auto-ayuda. 

En conclusión, jode. Jode y jode bien. Este gusto denominado como “el mundo del anime” está lleno de muchas cosas.

¡PUAJ!

-----------------------------------------------------------------
 [1] Kamui, Nigami (2013). Subjetividad: El escudo de los idiotas. Recuperado de http://kamuinigami.blogspot.com/2013/10/editorial-subjetividad-el-escudo-de-los.html