lunes, 6 de abril de 2015

CRÍTICA FINAL: Death Parade




"Everybody, put your hands up

sou flying, tsubasa ni nare

mitemitai na muchuu ni nareru kimi 

imada seichouki shinsekai he..."




FICHA:



Estudio: MAD House


Director: Yuzuru Tachikawa

Episodios: 12

Géneros: Psicológico, Seinen

Año: 2015


No sé si sentirme bien o mal cuando recuerdo que Death Parade fue financiado por el gobierno japonés. Me pregunto, ¿por qué otros gobiernos no realizan proyectos que den apoyo a la búsqueda de talentos y a financiarlos? Bueno, y es que sí, Death Parade es parte del proyecto de animación Anime Mirai realizada el 2013. O mejor dicho, es resultado de aquel proyecto en donde el corto Death Billards fue uno de los mejores. El Anime Mirai, mirando un poco más a fondo, es muy positivo porque es un proyecto que promueve a jóvenes animadores, sea por la excusa que sea: incentivar la inversión en el mercado de la animación que en Japón que es muy fuerte o el simple apoyo al talento japonés. Como sea, el resultado ya lo vimos y nos dejó muy complacidos. 

El tema de la muerte siempre llama la atención y Death Parade lo aborda muy bien partiendo de la prospección de la psiquis de una persona mediante lo simple que puede parecer un juego de bolos, de cartas o de dardos; en pareja claro está. Esto muy interesante por lo novedoso que se maneja este concepto. Los juegos son una parte muy importante en la serie ya que a través de ellos pasan muchas cosas de las cuales resalto dos: 1) la promesa de que la persona que gana o los dos que ganan podrán "irse" del bar Queem Dekim. y sobre todo que 2) Es por los juegos que se mostrarán distintos sentimientos como la amargura, el resentimiento, la venganza, la frustración, la tristeza, etc, sabiendo que si ganas tu podrás volver y el otro se quedará (en la mayoría de los casos). 

No son muchos los personajes que encontramos en la serie y solo algunos tienen una verdadera importancia. Nuestro personaje principal es Decim, el sombrío juez que se oculta bajo la apariencia de un camarero que más que preparar tragos, es quien llevará tus emociones al limite hasta mostrar –supuestamente– la verdadera naturaleza de la persona que se reflejará mientras lucha entre la vida y la "muerte"; y Chuyuki, quien al principio no tenía mucha importancia pero que posteriormente se irá construyendo la verdadera relevancia que tiene en el protagonista y la serie en conjunto. Sobretodo porque puede ser que en un inicio hayamos predicho que este solo será un anime episódico o autoconcluyente, es decir, que en cada capítulo habrá un caso distinto a tratar. 


Decim, no es el único arbitro, existen muchos más que tienen la labor exclusiva de realizar juicios: decidir quien será reencarnado o irá al vacío. Algo que obligatoriamente no pueden tener los jueces son sentimientos. Entre comillas, si es que los jueces pudieran tenerlos, eso ocasionará que no puedan llevar juicios correctamente ya que se verían influenciados por las vivencias de los “invitados” que serán reveladas mediante flash back’s. Es por esto que se refleja la importancia de Chuyuki, que es una humana que murió y llegó al Queem Decim sabiéndolo, y como ya sabemos, uno de los requisitos que tiene que tener el “invitado” es no saber que murió, sino, el juego no sirve. Ella, como acompañante de Decim, es quien terminará de asentar la ruptura entre nuestro protagonista y esta idea predeterminada del no tener sentimientos.

De a pocos el protagonista logra generar algunas dudas que llegaron a ser grandes cuestionamientos sobre la manera de como se juzgan a las personas. La afirmación –casi verdad– de que “el juez no puede tener sentimientos para juzgar mejor” se revierte de tal manera que ahora la pregunta es “¿cómo vamos a juzgar a alguien según el balance de lo hecho en su vida si nosotros nunca hemos vivido?”. Bueno, y es muy justificado. Todos aceptan que los jueces son muñecos sin sentimientos y sin recuerdos de una vida creados solo para juzgar, lo repiten a cada rato y ellos mismos lo aceptan.

Como ya dije, Decim cuestiona su capacidad y autoridad para juzgar. El climax de la serie se alcanza en los capítulos finales cuando llega la hora de juzgar a Chuyuki. Si es que no la han visto, no haré demasiado spoiler pero las mayores dudas que se generan en Decim es cuando atestigua la recuperación de la mayoría de los recuerdos de su acompañante de tal manera que intenta ponerse en el lugar de ella. Como muchos lo llaman, adopta un sentido de alteridad.


No contaré el final pero esos tres últimos capítulos fueron muy buenos. Desde el capítulo de la viejita las cosas cambian y si en los anteriores capítulos habíamos visto en su mayoría, casos de remordimiento, venganza, dolor; el capítulo de la viejita muestra tanto como en la pareja del segundo capítulo lo importante de vivir, la experiencia.

No deseo armar una mamada pisco-filosófica. Cada uno elaborará tal vez su propio significado de la serie; por eso intentaré dejar algo abierta la explicación. 

De alguna manera, Decim contagia sus dudas a los demás protagonistas: sobretodo a Nona y en menor medida a Quin y a Ginti. Esto llega inclusive a un nivel mayor cuando Nona y Oculus casi se mechan. Esa parte es la cagada. En fin, no sé si el nivel de moraleja sea fuerte en la serie y por fin encamines tus pasos hacia el bien. No sé si irás a abrazar a tu vieja y decirle que la quieres mucho para luego pedirle perdón por portarte mal, etc. Lo que sí es claro que la reacción de Decim si fue creíble, con lo raro que fue, ellos si tenían buena química. No hay un final feliz en Death Parade y por más que muchos pidan que haya una segunda temporada, yo espero que no. No lo necesita.

Decim hizo lo que tenía que hacer en su papel de árbitro. Solo que Chuyuki le ayudó a mirar esto desde otra perspectiva. A comprender que la experiencia en la vida orienta tus reacciones en determinados momentos y hay que manejarlos con pinzas para tomar una decisión. 


Las distintas parejas que aparecen en los primeros capítulos no son por las puras. Cuando Chuyuki iba a tomar la decisión final, lo mostrado por aquellas parejas hace que le de un valor distinto a la vida y hay capítulos muy emotivos y buenos: el capítulo primero de la pareja casada; el cuarto capítulo del chibolo y la mujer de la televisión; y sobretodo la segunda parte del joven y el detective. Muy buenos capítulos. Un tema aparte es el caso de Mayu que de hecho aporta a la trama central. Mayu deja de ser un personaje completamente inútil y pesado para darte al final una muestra de sacrificio que me dejó medio idiota, es más, termina siendo un personaje tierno. Estúpidamente tierno. Sin embargo, bien Mayu.

Un punto flaco en la serie son los demás personajes que son muy poco desarrollados, pasando casi desapercibidos. Además de Decim y Chuyuki, una de las principales es Nona pero que la verdad no me gustó mucho porque creo que no da un gran aporte. Es decir, es como la jefa que trata de mantener en un primer momento el estatus quo pero la manera como ejerce su autoridad es muy infantil. Ella dice: “Oye, ¿si no me haces caso te voy a castigar ah?” y el otro le hace caso solo porque sí. Nada convincente. No me dejó claro si era la líder, la que estaba a cargo y qué podía hacer ella si no le hacían caso. Lo mismo pasa con Oculus, que es una especie de Dios pero que las veces que apareció solo lo hacía para jugar billard con la chata Nona (encima perdía) y al final para querer verte los recuerdos desde tu cerebro con su barba en forma de alcachofa. Entre comillas es un Dios que tenía que mantener el sistema de muñecos árbitros sin sentimientos pero que nunca es una verdadera amenaza. De manera débil y poco creíble trató de ser el personaje misterioso e influyentemente poderoso. Pero no pasó nada.

Bueno, si ellos no me convencieron, los demás peor aún pues. Quin, es la borracha del grupo. Clavis solo tiene unas cuantas líneas en la serie y para sonriendo. Un punto aparte es Ginti. Este es el personaje que más me cae. Y cómo no me va a caer si es un tipo rudo baboso que le gustan los gatos. Es inútil en toda la serie, pero cuando aparecía decía en mi cabeza: “este weon es la cagada”. Lo super archi mega hiper extraño es que en el opening del anime aparece una morena durante toda la canción pero no me acuerdo en que cuerno capítulo aparece. ¡Que carajos! No encuentro una explicación basada en la lógica para la creación de aquel personaje. Debe ser el personaje más abandonado que me ha tocado ver.


Ahora. Llegando a las cuestiones técnicas. MAD House es uno de mis estudios preferidos. Solo en el último año han sido los realizadores de dos animes con verdadero contenido y bueno; el mismo Death Parade y The Parasyte. Sí, el director es un completo desconocido, pero el joven Yuzuru Tachikawa no ha trabajado solo. Supongo que la gran presencia y experiencia del mismo Shinichiro Watanabe, quien colaboró en la dirección, influenció en la elaboración de la serie. La segunda parte de la pareja conformada por el joven y el detective, es genial. Y, además, la escena en la que Chuyuki baila sobre el hielo es me-mo-ra-ble.

Como lo había comentado en la reseña, los colores en la animación y el estilo que le dan es bueno. Cae muy bien con la serie; sin embargo, tampoco es que hayan tenido un gran esfuerzo comparándolo con otras series. Que las historias se desarrollen casi siempre en un lugar cerrado donde predomina el morado limita mucho tal vez que se explayen como hubieran querido. Pero dentro de todo eso, el ambiente colaboró a lo que quería proponer la serie. 

Cuando analizo es OST lo hago tratando de recordar si hubo escenas que donde la música ayudo a que se transmita bien lo que quisieron decir o sentir. En el caso de Death Parade, no me acuerdo de escenas en las cuales resalte la música. Solo me acuerdo de esa verdadera linda escena de Chuyuki mientras patina sobre el hielo. Que linda escena y el piano que la acompaña es genial. El opening… ¡asu! El opening Flyers de Bradio tiene muchos seguidores. Si me preguntan a mí, les diría que no me gustó mucho. Todo me pareció chévere hasta el coro. Como lo dije la otra vez, me parece tan saludable como una patada en los “huevos”. Además, no sé qué carajos tiene que ver una canción casi tonera de madrugada con un anime que constantemente te presenta temas como la muerte y personas que mediante un “juego de la muerte” descubren que fueron asesinos, se suicidaron, cometieron adulterio, etc., y lo demostraron llorando, gritando, queriendo asesinar al otro. ¡JAJAJA! Bueno, que puedo hacer yo. Mucha gente ama esa canción.



En conclusión, Death Parade comienza a ser interesante por el tema que aborda y como lo aborda: la muerte y el espacio que hay entre el y la vida (en Asia no siguen en su mayoría la idea católica de cielo e infierno) dando a escoger entre el vacío y la reencarnación. El forzar sentimientos reprimidos de las personas y pretender realizar un juicio sin el valor de la experiencia. En un inicio aceptar dicha idea para luego cuestionarla gracias a un tipo que respetaba –a diferencia de sus pares– la vida de las personas, agregando el extraño caso de una tipa que recordó su muerte, estuvo muy bien. Sin duda, se puede sacar una buena lista de las cosas positivas de Death Parade. La sonrisa de Decim al final de la serie compensa mucho los deseos de los que seguían. Algo raro, si bien no me convencía la cara de poto que ponía siempre, que te salude y sonría bonito el árbitro que posiblemente te mande al vacío es extraño, pero son cosas menores. Gracias por terminar de leer. Nos vemos.