jueves, 23 de abril de 2015

Primeras Impresiones: Arslan Senki



Suele pasar que cuando menos expectativas tienes de una serie, al verla sueles impresionarte más. Algo así me pasa con Arslan Senki o “La heroica leyenda de Arslan”. No soy muy devoto de este tipo de series que se desarrollan en una época medieval. Soy estudiante de historia y aunque tampoco me gusta esa época, cuando realizan series en este contexto, suelen tomarse atribuciones muy descaradas con respecto a hechos históricos o personajes históricos. Los conceptos se deforman, existen ideas equivocadas sobre los sistemas sociales y políticos de la época, toman como referencia nombres de ciudades pero crean historias completamente disparejas, no existe ni un poco de noción sobre las costumbres de la sociedad, etc. y termina siendo una violada maldita que hace imposible que en mi caso la disfrute. Tendría que considerar que el anime va por buen camino en su trama para olvidarme de todo eso y seguir la serie.


Bueno, en ese aspecto Arslan Senki no es diferente a los demás (1 punto en contra). Comete los mismos errores basados en la poca investigación histórica que creo que es necesario tener para realizar una historia en determinada época. La historia se desarrolla en un contexto de guerra durante la Era Pars, allá por los años 300. Es llamada la Era Pars porque dicha época está caracterizada por el importante auge del Imperio Pars que reinaba distintos territorios además de su importancia política, económica y militar. Dicho auge fue gracias a la administración del Rey Andrágoras III por sus importantes victorias militares permitiendo a Parsa crecer y dominar otros reinos. Como medidas de defensa, siempre es necesario formar alianzas con otros reinos y Andrágoras las hace para seguir con su expansión.



Nuestro protagonista, quien se llama Arslan, es el hijo del Rey. Desde el inicio te presentan a la familia real como una mierda ya que: el padre es un tipo que solo se preocupa por la guerra, su vieja que tiene cara de pocos amigos es una despreocupada del mal (la reina se llama Tahamenay para todos esos lectores faperos) y el protagonista es un chibolo huevón que se nota que nunca tuvo el cariño de sus padres (2 puntos en contra). En fin, Arslan parece que fue producto de un embarazo no deseado y como no se puede abortar… “hay que tenerlo, ya que zhuzha”. ¿La relación entre padres e hijos fue así en las sociedades de la época? No, no así necesariamente. Lógicamente estos pueblos eran guerreros y el rey tenía una importante responsabilidad y los hijos tanto como la mujer eran vistos por el hombre como parte de su patrimonio más que nada, sin embargo, no podemos decir que las relaciones eran tanto distantes. Que los protagonistas sean así, obedece más a una estrategia de los realizadores para llamar la atención. Cosa que no me convence mucho.

Pensaba hacer esta reseña luego del segundo capítulo pero cuando lo acabé de ver, me di con la sorpresa de que los dos capítulos me presentaron cosas completamente distintas. El primer capítulo es una mierda. Además de los puntos en contra mencionados arriba, gran parte del capítulo fue de como un chibolo pastrulo (joven soldado capturado en una reciente batalla) rapta al príncipe Arslan, corren por horas y ningún soldado los puede alcanzar. Y en vez de que el príncipe ejerza su autoridad, se comporta como la madre Teresa de Calcuta. Estaba a punto de mandar al carajo la serie cuando de pronto el chibolo pastrulo vocifera la siguiente frase:


-  A: ¿Por qué odian tanto a los que no creen?- CHP: Nuestro Dios trata a todos de forma igualPero mira a tu gente, pones personas debajo de otras. ¡¿qué demonios es este sistema de esclavitud?! Nuestro Dios no soportará estas cosas. TODOS LOS HOMBRES SON IGUALES.

El tipo en una sola frase describe uno de los postulados más importantes que sirvieron para el pase de la edad moderna a la edad contemporánea: la lucha contra la esclavitud, reconocimiento de derechos ciudadanos, etc. Decidiría dar una oportunidad a la serie si es que me prometían que la historia iba a tener una importante carga de esa interrogante a lo largo de todos los capítulos.

En el segundo capítulo, si bien no hubo mucho de ese pedido, mejoró considerablemente. Había pasado el tiempo y nuestro protagonista, quien había sido una lacra para el combate, maduró un poco y se encontraba en su primera batalla: la “Batalla de Atropatene” contra los lusitanos. Este capítulo fue bueno ya que se centró en la arrogancia del Rey. ¿Recuerdan que había dicho que el Rey solo se preocupaba por la guerra? Bueno, sus victorias convirtieron a Andrágoras en un rey obtuso de ideas (si es que antes ya no lo era) cada vez dejando de pensar en una estrategia y cada vez dando menos importancia a los consejos de sus soldados para redimirse a la idea de avanzar y avanzar sin retroceder considerado por él como un hecho de valentía y honor.

Daryun, un joven soldado pero de los más importantes de Pars, advierte al rey de una trampa en el campo de batalla y sugiere una retirada con el fin de elaborar una estrategia. El rey lo manda a la mierda, reclamando ese hecho como un acto de cobardía, hace caso omiso y se lanzan a la batalla cayendo redondito en la trampa. El ejército de Pars estaba repleto de traidores que cumplieron sus cometidos por los actos apresurados del rey y muere mucha gente. El segundo capítulo fue bueno porque está rodeado de cuestiones políticas y giros militares interesantes acudiendo a las traiciones y a la psicología de la guerra que siempre cae bien. Te hiciste una Sun-Tzu.

El tercer capítulo va por el rumbo del segundo y aquí es donde comienzan a salir los antagonistas de la serie. Y se van conociendo a los demás protagonistas. Es casi seguro que quien tomará las riendas del reino será el parroquiano Arslan, que espero mejore en el transcurso de los capítulos. Lo mejor serán sus soldados de confianza (¿puedo llamarlos así?). En un primer momento el viejo Vahriz me caía muy bien y ahora Daryun que es de la puta mare toma la posta de proteger al nuevo rey. Esperemos que los demas protagonistas tengan una interesante personalidad.

Rompieron el chanchito al poner a muy conocidos para el opening y el ending. El tema de abertura, que no me emociona mucho, marca el regreso de Uverworld en colaborar en dibujos ponjas; y la famosa Eri Aoi el tema de cierre. Los colores y diseños de los personajes me gustan. 

Me mojé con esa mirada :/

En conclusión. Parece que esta serie será interesante. Lo será si el anime aborda el desarrollo y madures del príncipe Arslan en un contexto marcado por la guerra, si meten esos pajazos filosóficos sobre la libertad y el poder, interesante estrategia militar y ahondan en el tema religioso que los lusitanos defienden con efervescencia. Abundarán los los soldados que acompañarán personalmente al príncipe, esperemos buen trabajo con ellos. Si muestran solo batallas monses será una más al resto. Esperemos que no abusen del CG característico de este tipo de series donde es más fácil por la cantidad de soldados que muestran en las batallas. En fin, demos el beneficio de la duda y veamos como sigue la serie. Punto aparte es la mamá de Arslan que da en el punto a todos esos “otakos jeropas" amantes del fanservice. Salud por ellos.